
Por Jorge Gómez Carranco
Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, el partido Morena ha comenzado a marcar el ritmo político al interior de su organización mediante un calendario que adelanta las definiciones de sus principales aspirantes. De acuerdo con su planeación interna, para septiembre de 2026 deberán estar definidos los perfiles que buscarán encabezar candidaturas a alcaldías y presidencias municipales, lo que coloca a los aspirantes en una etapa temprana de posicionamiento político y organización territorial.
El calendario interno establece varias fechas clave que delinean el proceso de selección. El 3 de junio de 2026 se abrirá el registro para aspirantes a coordinadores distritales federales, quienes serán evaluados mediante encuestas. En este proceso se podrán considerar hasta seis perfiles por cada posición, tres hombres y tres mujeres, en apego a los principios de paridad de género que actualmente rigen el sistema político mexicano. Posteriormente, el 22 de junio de 2026 iniciará el registro para coordinadores estatales, perfiles que podrían convertirse en los posibles candidatos a gubernaturas.
Más adelante, el 3 de agosto de 2026 se definirá a los coordinadores para las diputaciones federales, mientras que el 21 de septiembre de 2026 será una fecha clave para los liderazgos locales, ya que se determinarán los aspirantes a alcaldías y presidencias municipales. Finalmente, el 8 de noviembre de 2026 se dará a conocer la definición de los coordinadores distritales locales, cerrando así el proceso interno de organización política rumbo al siguiente proceso electoral.
Dentro de este esquema, Morena también ha establecido una serie de lineamientos que buscan mantener orden en el proceso interno. Entre ellos se encuentra la prohibición de realizar actos anticipados de campaña, la restricción del uso de espectaculares, la prohibición del uso de recursos públicos para promoción política y la implementación de revisiones de antecedentes para evitar que aspirantes con posibles vínculos con la delincuencia organizada participen en el proceso. Asimismo, el partido ha señalado que uno de los criterios centrales para seleccionar perfiles será el trabajo territorial, privilegiando a quienes tengan presencia directa con la ciudadanía y trayectoria en sus comunidades.
Sin embargo, más allá de las fechas y los procedimientos, este calendario también abre nuevamente el debate sobre el llamado “piso parejo” dentro de la competencia política. En cada proceso electoral surge la discusión sobre si todos los aspirantes cuentan realmente con las mismas condiciones para competir, especialmente cuando algunos de ellos ocupan cargos públicos o tienen mayor presencia en la vida política local.
Para quienes no ocupan cargos dentro del gobierno, el adelantamiento de las definiciones internas puede representar un reto, ya que deberán construir presencia política, fortalecer su trabajo territorial y posicionarse ante la ciudadanía en un periodo relativamente corto. Al mismo tiempo, quienes actualmente se desempeñan en funciones públicas enfrentan el desafío de mantener su trabajo institucional sin que este sea interpretado como promoción política anticipada.
En este escenario, la exigencia de “piso parejo” se convierte en una demanda recurrente entre los distintos actores políticos. El objetivo es que todos los aspirantes puedan competir en igualdad de condiciones, evitando que el acceso a recursos, la visibilidad pública o las estructuras institucionales generen ventajas indebidas dentro de la contienda interna.
Mientras tanto, el panorama político también incluye a otras fuerzas partidistas. El Partido Acción Nacional, considerado uno de los principales partidos de oposición, aún no ha dado a conocer un calendario interno tan definido como el presentado por Morena. Esto significa que muchos de sus posibles aspirantes deberán mantenerse atentos a las convocatorias que el partido emita en los próximos meses para definir los mecanismos de participación y selección de candidatos.
Esta diferencia en los tiempos políticos también forma parte de la dinámica electoral. Mientras algunos partidos optan por adelantar sus procesos internos para consolidar liderazgos con mayor anticipación, otros prefieren esperar los tiempos más cercanos al inicio formal del proceso electoral. En cualquier caso, lo cierto es que los aspirantes dentro de todas las fuerzas políticas deberán prepararse para un escenario competitivo en el que la organización, el trabajo territorial y la cercanía con la ciudadanía serán factores determinantes.
Finalmente, conforme se acerquen las fechas oficiales del proceso electoral supervisado por el Instituto Nacional Electoral y las autoridades locales, el debate sobre la equidad en la competencia seguirá presente. La ciudadanía, los partidos y los propios aspirantes observarán con atención que las reglas se cumplan y que la contienda política se desarrolle bajo principios de legalidad, transparencia y respeto a las condiciones de competencia para todos. En ese contexto, el llamado al “piso parejo” continuará siendo uno de los temas centrales en el camino hacia las elecciones de 2027.