
¿Estamos en una época donde lo básico se vuelve difícil de conseguir?, cuando hablamos de cuidado personal, y nos referimos a los cuidados básicos me vienen a la mente un par de cuestiones por cubrir: la alimentación, el descanso, la hidratación y la higiene; son puntos básicos para que nuestros cuerpos funcionen, y sin embargo se están complicando un poco más cada día.
Respecto a la alimentación podríamos pensar que generaciones pasadas no tenían el acceso a la diversidad que ahora se nos presenta, y tal vez para algunos ni siquiera el poder adquisitivo, pero desde el campo encontraban comidas que tenían muchos nutrientes y era cuestión de salir para encontrar sobre todo en época de lluvias hierbas que pudieran comer, hoy tenemos tal vez más poder adquisitivo y más variedad, pero el aporte nutricional es deficiente.
En cuanto al descanso nuestros ancestros trabajaban mucho más, lo que les permitía tal vez no dedicar una hora en específico al día para realizar ejercicio, pero su jornada estaba repleta de actividad y a la puesta de sol regresaban a descansar para levantarse al siguiente día antes del amanecer; ahora con la tecnología el ciclo se ha roto permanecemos sentado gran parte del día sobre todo si se tiene trabajo de oficina y tenemos que elegir entre descansar otro momento por la mañana o levantarnos para realizar ejercicio, empeora si una noche antes se utilizo el dispositivo electrónico antes de acostarse lo que vulnera aun más el descanso.
La hidratación se ve comprometida por los miles de productos con azúcares y saborizantes y ya no decir de la dosis de cafeína que tenemos que ingerir para poder ser productivos por la falta de descanso de una noche anterior.
Y en la actualidad para la higiene se nos ofertan miles de productos y toda una rutina de belleza para mañana y noche, exigiéndonos no solo estar limpios y presentables sino adquirir y cuestionar nuestra apariencia cada día más; eso no es cuidado.