Tianguis dominical y limítrofe de las Cholulas desafía ordenamientos e irrumpe la tranquilidad

De lado de San Pedro Cholula algunos vecinos aprueban la instalación del kilométrico parián

Los municipios de San Andrés y San Pedro Cholula comparten un tianguis que desde hace una década crece con desorden, no acata ordenamientos gubernamentales e irrumpe la tranquilidad de las familias de la zona limítrofe donde se coloca cada domingo, ya que genera problemas viales, contaminación visual y de residuos. También fomenta el consumo de bebidas embriagantes y la venta de fayuca.

Recorrer este mercado sobre ruedas instalado en un punto de la ruta del ex atractivo Tren Turístico Puebla-Cholula exhibe que la autonomía (¿anarquía?) de las tres organizaciones de comerciantes que lo administran supera la falta de voluntad y acuerdos territoriales entre ambos ayuntamientos, ya sea para reubicarlo o disgregarlo. El tianguis se desborda en calles cercanas y bloquea las entradas de viviendas y fraccionamientos.

Durante las diez horas en promedio que dura su operación en este tramo vial tipo bulevar, que conecta la colonia Lázaro Cárdenas, adscrita a San Andrés, con el barrio de Jesús Tlatempa, correspondiente a San Pedro, es imperceptible la presencia de autoridades de los tres niveles de gobierno. Esto permite a los líderes decidir los lugares de la vía pública a ocupar, establecer las zonas de aparcamiento y determinar las cuotas por espacio, así como aprobar el tipo de mercancía que ofrecen. Los comerciantes se gobiernan solos.

Esta plaza, que abarca más de un kilómetro lineal, también ya ocupa un par de predios particulares y avenidas adyacentes, llega a concentrar hasta mil negociantes, quienes ponen a la venta desde autos, bicicletas, celulares, scooters, y aparatos electrónicos, hasta ropa de paca, juguetes, antigüedades, electrodomésticos y alimentos. También micheladas para llevar o consumir en el lugar forman parte de la oferta semanal.

Del millar de vendedores, 150 están sobre territorio de San Andrés y el resto opera en San Pedro, lo que lo convierte en el espacio que concentra el mayor número de quejas ciudadanas por la instalación desmedida de informales que desencadena dificultades para las familias, principalmente en materia de movilidad. Además, de este mismo lado predomina la venta de bebidas alcohólicas, hay cobros por estacionarse, es notoria la venta de fayuca y hasta de autos. Hace unas semanas se ofrecía un “vochito” en 53 mil pesos y una bicicleta de aluminio en cinco mil.

Aunque algunas voces ciudadanas de esta zona divisoria lo avalan porque les ha dado la oportunidad de colocar un puesto o rentar sus sanitarios, muchas más exigen a los gobiernos de San Andrés y San Pedro Cholula que haya una regulación, frenar su ampliación o en su defecto reubicarlo.

Varios vendedores piden bajar los cobros por metro cuadrado de los lugares. / Foto: Julio César Martínez / El Sol de Puebla

En tanto, varios vendedores piden bajar los cobros por metro cuadrado de los lugares, pues del lado de San Pedro, donde hay más disponibilidad, vale 100 pesos, cuando en territorio sanandreseño está entre los 20 y 50 pesos.

Por separado, autoridades de las Cholulas admiten que este espacio informal de venta no es administrado por los ayuntamientos. La alcaldesa de San Andrés Guadalupe Cuautle Torres afirma que el tramo de una cuadra y media que corresponde al municipio está bajo control y al erario no entran ingresos por el cobro de espacios, pues es manejado por una organización vecinal. El secretario de Gobernación de San Pedro, Carlos Carrillo Cortés, en tanto, ventila que dos organizaciones –Antorcha Campesina y la 28 de octubre–son las responsables de la administración del área que se trata de ordenar a fin de que ya no crezca más ante las inconformidades ciudadanas.

¿Cómo inició el tianguis que comparten San Andrés y San Pedro Cholula?

En un recorrido por la línea limítrofe compartida por las Cholulas se escucharon opiniones encontradas respecto al mercadito dominical. Hay quienes lo defienden y otros lo reprueban, pero se debe decir que son mayoría los que están en contra.

En la colonia Lázaro Cárdenas las quejas de las familias se centran en el desorden que hay en el tramo que es de San Pedro Cholula, ya que los comerciantes de esa jurisdicción no respetan las vialidades, ni sus viviendas. Aseguran que obstruyen cocheras, en las calles solo dejan un carril abierto a la circulación y no levantan toda la basura que producen.

Sin dar sus nombres para evitar futuros conflictos, coinciden en que este punto de venta nació en esta demarcación en el año 2008. En ese entonces 10 vecinos de la calle Nogal empezaron a comercializar artículos de segunda mano para apoyar su economía. En el 2010 comenzó a crecer cuando se trasladaron a la avenida Fresnos, también conocida como la vía del tren, y fue hasta el año 2015 cuando tomó otra dimensión, pues a los 50 participantes que había se sumaron muchos más. Hoy la historia es otra, pues ya llegan a mil, donde el 85 por ciento es de San Pedro.

“La comunidad Lázaro Cárdenas no tiene ningún beneficio, porque la gran mayoría de las personas son de fuera, de organizaciones, y desde hace muchos años vivimos afectaciones como vecinos (…) empeora la movilidad en 11 calles, es decir, en más de un kilómetro. Aparte hay problemas de alcoholismo, imagen urbana, contaminación tanto visual como de residuos, inseguridad y desorden vial, porque cualquiera se estaciona donde quiere, no respeta las entradas y tampoco deja muy limpio. Además las mercancías son de dudosa procedencia”, manifiestan.

Opinan que quizá por intereses políticos o económicos este sitio de comercio informal sigue en actividad, pues, aunque el exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas ordenó retirarlo porque pasaría el tren turístico, esto no sucedió.

Los vecinos comentan que en diferentes administraciones de San Andrés y San Pedro Cholula se ha pedido la regulación, pero no hay respuestas favorables. Esto los ha llevado a tomar acciones propias para evitar que las entradas de sus viviendas sean invadidas. La solución es que los gobiernos municipales lo reubiquen o al menos lo regulen, porque hay domingos donde el desorden escala.