La presencia del Eterno 

 

Por Mario SALAMANCA RODRÍGUEZ 

CHOLULA.- Las palabras que habló fueron pocas, eran palabras que parecían surgir de las cavernas del trueno más parecidas a decreto procedente de la presencia del eterno, expresiones de un hombre sujeto a pasiones semejantes a las que aquellos a quienes se dirigía. Las escrituras proféticas predicen el futuro las que exigen hermética, las predicciones bíblicas son “historia escrita de antemano” una representación peculiar de las acontecimientos, escrita después que se habían realizado (vaticinium post eventum) estas predicciones como oráculo divinos de acontecimientos que decían realizarse, pero de tal manera expresados en figura y símbolo que exigen cuidado de parte de quien quiera entenderlos e interpretarlos. Si negamos la profecía sea una historia de acontecimientos aún no realizados queremos decir la profecía no es historia, en ningún sentido apropiado. Historia es el relato de lo que ya ha ocurrido, la predicción es un pronóstico de lo que ha de ocurrir casi siempre se halla en forma de declaración o revelación que la aparta de la línea de la narración literal, hay casos que la predicción es una declaración específica de incidentes del carácter más simple; cuando Samuel predijo a Saúl acontecimientos particulares que le ocurrirían en el regreso a su casa, y luego que de allí sigas más adelante, y llegues a la encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a dios en Bet-el, llevando uno tres cabritos, otros tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino; los cuales, luego que te hayan saludado, te dará dos panes, los que tomarás de mano de ellos, después de esto llegaran al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos saltero, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando. Entonces el espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en orto hombre. I. Samuel 10-3 al 6.

Es erróneo llamar a esas predicciones una historia de sucesos futuros, es confundir el uso correcto de las palabras. Existe elementos de misterio en todas las profecías y la de mayor importancia se hallan revestidas de vestiduras simbólicas. Al interpretar correctamente las profecías debe estudiarse, as relaciones orgánicas y la interdependencia, de las principales predicciones registradas, el uso y significado de figuras y símbolos, y análisis y comparación de profecías similares, especialmente aquellas que han sido interpretadas divinamente y otras que es evidente que se han cumplido. Al estudiar la estructura general y las relaciones orgánicas de las profecías se verá primeramente se ofrece en forma de bosquejo amplio y atrevido y después se extiende a detalles de menor importancia. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya, esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Génesis 3-15.

Anuncio breve de grandes alcances, de largo conflicto entre el bien y el mal, estos principios adversos, con todas sus fuerzas, se conectan con la simiente prometida, de la mujer por una parte, y la antigua serpiente el diablo, las otras profecías de Cristo y el reino de dioses hallas comprendidas en el pronto evangelio como un germen, a través de las revelaciones de las escrituras, las profecías sucesivas sostienen un carácter progresivo acerca de la simiente prometida en la profecía de Noé. Estará el arco de las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. Dijo, pues, dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que esta sobre la tierra. Génesis 9-16 t 17. “Dios nos ama”.