¿Estamos preparados para ganar?

En nuestro país cada cuatro años la ilusión futbolera nos consume, y cada cuatro años el golpe de realidad nos tira de nuestra nube, en esta ocasión se atiza nuevamente la unión de nuestro México en una victoria que pareciera cercana y distante al mismo tiempo, pero con cada victoria la fiebre nos alcanza y el festejo no se hace esperar.

Y es que a la hora de festejar como México no hay dos, nos encanta el festejo, hacemos fiesta de todo y esa unión y euforia hasta provoca sismos porque al fin que retiembla en su centro la tierra; pero entre tanto festejo y algarabía a veces se nos olvida que es lo que estábamos festejando; y es que cuando festejamos que gane el equipo festejamos la esperanza de la gente que se ve consolidada.

¿Esa alegría se debe de desbordar tanto hasta causar tragedias y muerte? ¿estamos preparados para ganar?; nuestra gente es cálida y hospitalaria, pero cuando se trata de competir ese surrealismo que nos caracteriza se puede transformar en calamidad, la diversión y la libertad de expresión es importante pero nunca más que la vida y la paz que la nación debe de fomentar.

Sin duda todos queremos que México gane y que sobresalga y el que la alegría nos invada es más que normal y hasta un desfogue de los quehaceres cotidianos, pero la celebración no debe poner en riesgo vidas, economía familiar, e integridad. La conciencia de lo que es importante debe de imperar encima de lo que es divertido.

Hoy no tengo duda de que sí, pero tengo dudas en nuestra preparación en la victoria y no nos culpo no sabemos lo que es la miel del éxito y estamos más acostumbrado a la desilusión, es hoy el día de demostrar que también sabemos ganar y que eso nos une, no solamente la tragedia, debemos de demostrar que somos buenos ganadores y no ese típico que gana para volverse una peor persona, México sé que sí.