El imperio del lacayo mayor se derrumbó

Por Gemma GRACIAN

CHOLULA.- Hace unos meses escribí una columna donde hablaba sobre este personaje y sus lacayitos, finalmente ha caído de la gracia de nuestro superior, vaya que ya se me había hecho eterno el abuso que generaba dentro, aparte de su deslealtad y abuso no solo con el poco poder que tenía, pero como siempre se los he dicho el poder no es para todos, se sintió en la cúspide y abusaba de la confianza que nuestro superior le daba, en nombre de él hizo infinidad de acciones pues creía que jamás se daría cuenta, muy sorprendente que pensará que una persona con tanta inteligencia la podría subestimar,  fue muy soberbio de su parte pensar que el alumno superaría al maestro, pues nuestro superior si algo tiene es inteligencia por muy encima de cualquiera y para que aplique este dicho de superar al maestro primero les hace falta no deslumbrarse por poder, mantener los pies sobre la tierra y sobre todo lealtad a quien les ha dado de comer y a ellos mismos.

Sinceramente es lo que pasa con personas que no pueden controlar el poder por falta de principios, ética o porque nunca lo han tenido en sus manos digamos que es como el Nouveau riche (nuevo rico) pero en el poder,  término que se utiliza para las personas que nunca tuvieron en su vida dinero y que posteriormente lo adquieren pero suelen ser prepotentes o con malos modales hacia las personas, esta vez aplica «nuevo en el poder» la luz lo cegó, a pesar de ya haber tenido cargos con anterioridad al llegar el superior tan alto y el estar ahí no pudo contenerse con la avaricia e incluso pensar que sería el sucesor, vaya acto tan valiente pensar que le saldrían las cosas a su antojo.

Este acto es de mucho aprendizaje para muchos, de sentar los pies sobre la tierra y de tener una oportunidad más de permanencia, pero para otros es una gran lección haber sido participes de este lacayo pues les salió caro, ya comprobaron que la deslealtad al final tiene un costo.

Para otros desde donde estemos sentados nos da la satisfacción que hacer las cosas bien y con lealtad tal vez nos lleve lento al camino donde queremos llegar, pero será más duradero.

Mis queridos lectores como siempre un placer que me lean les envió un fuerte abrazo y no olviden que, si actuamos mal, mal nos va, al final la factura siempre se cobra.