Conejo en salsa de la abuela

Ingredientes, 4 comensales

1 conejo

1 cebolla

1 pimiento verde

150 gramos de tomate triturado

1 cucharada postre de ñora o pimiento chorizero

200 mililitros de vino blanco

1 pizca de pimienta

1 pizca de sal

1 chorro de aceite de oliva

4 patatas

2 dientes de ajo

Preparación

1.- Para empezar con la receta de conejo en salsa de la abuela primero corta el conejo en trozos medianos y salpimienta al gusto. Reserva el hígado, ya que es uno de los secretos del conejo guisado de la abuela. 2.- Pon una cazuela con un buen chorro de aceite a fuego fuerte, añade el conejo y dóralo por todos los lados. Agrega el hígado y cuando esté cocinado retíralo y resérvalo para seguir con la preparación del conejo en salsa siguiendo la receta de la abuela. 3.- Mientras se cocina la carne, pela y pica la cebolla en trozos pequeños. Lava y pica también el pimiento verde. 4.- Una vez que esté dorado el conejo, incorpora la cebolla y el pimiento verde. También se pueden añadir estos ingredientes mientras se va dorando. 5.- Cuando las verduras estén pochadas y la carne lista, añade el tomate triturado. Deja cocinar la preparación a fuego medio hasta que esté el tomate sofrito. 6.- Mientras se va haciendo el conejo en salsa de la abuela, pica los ajos, añádelos al mortero junto con el hígado reservado y machaca ambos ingredientes hasta conseguir una pasta. Agrega un poco de vino blanco y remueve bien en el mortero. Sin duda, esta es una de las claves del sabor de esta receta tan tradicional. 7.- Incorpora el majado del mortero al conejo, la carne de ñora, vierte el resto del vino y deja que se reduzca el alcohol. Añade un vaso de agua y deja que se cocine todo durante 20-30 minutos. Pasado este tiempo prueba de sal y rectifica si es necesario. 8.- Para acompañar este plato, pela y corta unas patatas en cuadrados, fríelas en abundante aceite y añádelas a la cazuela junto al conejo. Dale un hervor para que las patatas cojan el sabor y ya estará listo. 9.- Sirve la receta de conejo en salsa de la abuela de inmediato o al día siguiente. En caso de querer servir el plato un día después, puedes calentarlo en la misma cazuela unos minutos.