Tiempo de espera

¿Qué se hace con los días y las horas que pasan entre las manos mientras esperamos la llegada de nuestros objetivos?

En la vida hay tiempos muertos en donde lo único que nos queda es esperar, como en la fila del banco o mientras esperamos a ser atendidos o consultados por un especialista; ¿qué se hace en esos minutos? que se vuelven horas y luego días si se suman a lo largo de nuestra vida, tal vez no lo percibimos, pero muchas veces desperdiciamos tiempo valioso mientras nos piden ser pacientes; la lectura es una salvación y refugio en cualquier momento.

Los libros son siempre amigos fieles que no juzgan solo aconsejan con letras, son el acompañante perfecto; una buena lectura  nos hace reflexionar, nos da compañía y algo más valioso que el dinero, conocimiento, la lectura es velero de nuestro destino siempre llevándonos a mejores aguas mientras se ha prolongado la espera, nos ayudan a cuestionar: ¿Cuánto tiempo hemos dejado pasar por no hacernos consientes?, tal vez el tiempo de espera también nos invite a eso a la reflexión a encontrar el sentido de nuestros pasos y nuestra existencia en el plazo que se nos ha impuesto para permanecer de donde queremos escapar, esperar es retador porque no nos deja entrar en acción y los seres humanos buscamos siempre hacer, por eso nos incomoda el silencio porque nos reta a reconocernos a mirarnos y muchas veces no nos gusta lo que encontramos y otras tantas no lo entendemos, o no sabemos cómo afrontar nuestros pensamientos o sentimientos.

Esperar abre un plazo al reencuentro de nosotros mismos a nuestro ser más puro, así que la próxima vez que llegue la espera, no desesperes, afronta el silencio o acompáñalo con una buena lectura, obsérvate y cuestiona ¿qué es lo que sientes?, ¿por qué piensas lo que piensas?, ¿por qué te preocupa lo que preocupa? Esperar es el tiempo de hacer filosofía y afrontar el mundo desde una nueva perspectiva que te regala la vida.