viernes, 25 de septiembre de 2026 Noticias al momento
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SEGUNDA PARTE

Las respuestas todavía no están documentadas como un acuerdo formal.

Y precisamente por eso el asunto resulta interesante.

La política también se juega con silencios.

En San Andrés Cholula hay algo que los partidos deberían entender: no todas las alianzas se anuncian con una fotografía.

A veces comienzan con una coincidencia.

Después viene una reunión.

Luego aparece un saludo público.

Más tarde, una ausencia.

Después, una declaración cuidadosamente redactada.

Y finalmente alguien interpreta las señales.

Eso es lo que está sucediendo alrededor de Karina Pérez Popoca y Guadalupe Cuautle.

Algunos columnistas ya hablan de una posible dupla o entendimiento político.

Otros incluso han publicado como hecho una eventual salida de Pérez Popoca de Morena hacia Movimiento Ciudadano. Pero hasta ahora esas versiones deben entenderse como columnas y versiones políticas, no como una decisión formal públicamente confirmada por la propia legisladora.

Y aquí está la diferencia entre periodismo de opinión y propaganda:

El columnista puede interpretar.

El periodista debe advertir cuándo está interpretando.

Lupita tampoco tiene un camino escrito

Guadalupe Cuautle ya manifestó su intención de buscar continuidad y posteriormente fue reportado su registro en el proceso interno del PAN para 2027.

Pero una cosa es levantar la mano y otra obtener la candidatura.

El PAN tiene otros nombres sobre la mesa y la propia prensa local ha mencionado a Blanca Jiménez, Ray Cuautli, Paco Mixcóatl y otros perfiles dentro de la conversación política municipal. Pero no pesan nada, no son queridos por los sanandreseños, Ray es otra carta que tiene  juego y eso les pesa a muchos.  en le pan son muchos, pero muchos que tenen hambre y sed de poder, su derrota, solo es un perfil y es simple, la reelección, nadie dicen nada pero todos hablan de tras.

Por eso el verdadero adversario de Cuautle no necesariamente está hoy en Morena.

Parte de la batalla podría estar dentro de su propio partido.

Porque cuando una alcaldía se vuelve electoralmente estratégica, aparecen aspirantes, grupos, negociaciones y cuentas pendientes.

La candidatura nunca es un trámite.

El factor Tlatehui

Hay otro elemento que ningún análisis serio debería esconder debajo de la alfombra: Edmundo Tlatehui.

No porque exista una condena o una responsabilidad jurídica acreditada —eso sería incorrecto afirmarlo—, sino porque las observaciones y señalamientos relacionados con su administración ya forman parte de la conversación política.

En agosto, medios locales reportaron que la ASE había observado recursos por alrededor de 317 millones de pesos correspondientes a la cuenta pública de 2024 y que el asunto podía pasar al análisis del Congreso.

Eso no equivale a una sentencia.

Tampoco significa automáticamente responsabilidad penal o administrativa.

Pero políticamente sí genera una pregunta inevitable:

¿Hasta dónde puede una administración actual desprenderse de los costos políticos de una administración anterior cuando existe una relación personal y política tan cercana?

Esa es una pregunta legítima.

Y tendrá que responderse con documentos, resultados y transparencia, no con propaganda.

Morena tampoco puede confiarse

Del otro lado, Morena enfrenta su propio dilema.

Recuperar San Andrés Cholula no significa simplemente encontrar una candidatura conocida.

Significa construir una propuesta capaz de competir en un municipio donde el PAN ha demostrado conservar una base electoral importante y donde, además, los resultados de 2018, 2021 y 2024 muestran que el voto puede cambiar de dirección.

El PAN conserva estructura.

Morena conserva presencia.

Y los ciudadanos conservan la última palabra.

Ese debería ser el punto de partida de cualquier análisis.

El verdadero peligro: confundir fotografía con película

En los últimos días han circulado interpretaciones que prácticamente dan por construidas alianzas que todavía no han sido formalizadas.

Ese es precisamente el momento en que el periodismo debe bajar el volumen de la especulación y subir el de la investigación.

Porque una fotografía de Karina con Lupita puede significar muchas cosas.

Una reunión puede significar muchas cosas.

La ausencia de un dirigente partidista puede significar muchas cosas.

Pero ninguna de esas señales, por sí sola, constituye una alianza electoral.

La política se parece mucho a un espejo: cada grupo ve en él lo que quiere ver.

Los panistas pueden interpretar una cercanía como una oportunidad.

Los morenistas pueden verla como una ruptura.

Movimiento Ciudadano puede verla como una posibilidad.

Y los ciudadanos pueden simplemente verla como política.

San Andrés no necesita dueños; necesita respuestas

La elección de 2027 todavía está suficientemente lejos como para que muchas cosas cambien.

Los partidos pueden modificar sus estrategias.

Los aspirantes pueden cambiar de camiseta.

Las alianzas pueden construirse o romperse.

Nuevos perfiles pueden aparecer.

Y los gobiernos todavía tienen tiempo para convertir resultados administrativos en capital político o, por el contrario, acumular desgaste.

Por eso, más que preguntar hoy quién ganará San Andrés Cholula, la pregunta periodísticamente interesante es otra:

¿Qué clase de proyecto político estará dispuesto a defender cada grupo cuando llegue el momento de pedir nuevamente el voto?

Porque una elección no se gana solamente con fotografías, estructuras o apellidos.

Tampoco se pierde exclusivamente por desgaste.

Los ciudadanos pueden premiar, castigar, cambiar de opinión o sorprender a todos los pronosticadores.

En 2018 ocurrió una cosa.

En 2021 ocurrió otra.

En 2024 ocurrió una tercera.

Y esa pequeña secuencia contiene una gran lección:

San Andrés Cholula no tiene dueño electoral.

Tiene memoria.

Tiene intereses.

Tiene problemas.

Tiene grupos políticos.

Y, sobre todo, tiene ciudadanos que ya demostraron que pueden cambiar el resultado de una elección.

La última palabra

Quizá por eso la verdadera disputa de 2027 no será únicamente entre Lupita y Karina.

Tampoco será simplemente PAN contra Morena.

Será una disputa entre estructuras, gobiernos, historias personales, partidos, alianzas y percepciones ciudadanas.

Y en medio estará San Andrés Cholula, observando.

El que crea que ya tiene la elección ganada estará cometiendo el primer error.

El que crea que la tiene perdida, también.

Porque en política, particularmente en San Andrés, las encuestas pueden cambiar, los partidos pueden cambiar y los aliados pueden cambiar; lo único que no cambia es que la última palabra la tienen los ciudadanos cuando entran a la casilla.

Y esa palabra, todavía, nadie la conoce.

Y otra, el gobernador, esta rodeado de pestilentes personajes, improvizados y maniatados.  EL tema de cambio de placas será la derrota de un gobierno señalado desde los Estados Unidos.

San Andrés no será plaza de  señalados por el escarnio público, es de los nuevos grupos, intelectuales, de poder económico y  de originarios.

CONTINUARA…

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