La ruta antibache y los mensajes

El pasado viernes, el gobernador Alejandro Armenta reunió a funcionarios, colonos y directivos de medios de comunicación para recorrer las principales avenidas rehabilitadas durante el último año en Puebla capital y parte de la zona conurbada hasta Cholula.

El mandatario parece haber entendido que, en una ciudad como Puebla, ningún anuncio pesa más que una calle sin baches.

Se puede presumir inversión, seguridad o desarrollo económico, pero basta que un automovilista reviente una llanta para que todo lo demás pase a segundo plano.

Por eso el recorrido en tres turibuses no fue una simple excursión con periodistas.

La ruta incluyó la 24 Sur, la Diagonal Defensores de la República, la Recta a Cholula, Calzada Zavaleta y otros corredores que hoy integran cinco circuitos de movilidad para mejorar la conexión metropolitana.

Tampoco fue casualidad quiénes tomaron el micrófono.

En dos de los autobuses las guías fueron Laura Artemisa García Chávez y Gabriela «La Bonita» Sánchez; en el tercero, el propio gobernador.

Las dos aparecen en la conversación política rumbo a la alcaldía de Puebla.

En el camión donde viajamos, Laura Artemisa explicó cada tramo rehabilitado, respondió preguntas y convirtió el trayecto en una charla relajada, entre bromas y anécdotas.

Incluso soltó una frase que arrancó risas: si no «cuaja», bien podría dedicarse a ser guía de turistas.

Detrás de la anécdota también hubo mensaje.

Si Laura Artemisa o Gaby aspiran a competir por la capital en 2027, no hay mejor fotografía que asociar su imagen con una ciudad donde los baches comiencen a desaparecer.

Los números respaldan la apuesta.

El programa contempla la rehabilitación de 33 vialidades, 146 kilómetros intervenidos, el equivalente a unas cinco mil calles gracias a la aplicación de 8 mil 500 toneladas de asfalto AC-20 donadas por Pemex.

El beneficio estimado alcanza a siete municipios, 296 colonias y cerca de 1.9 millones de habitantes.

Armenta subió a cada uno de los autobuses para anunciar que este 2026 quedarán listas las vialidades principales que conectan la zona metropolitana; en 2027 tocará el turno a las calles secundarias y en 2028 a colonias y unidades habitacionales.

Incluso prometió simplificar el trámite: bastará un croquis elaborado a mano y la firma de cinco vecinos para solicitar la pavimentación.

También reconoció que el 70% de las calles corresponde a los municipios, pero muchos ayuntamientos no tienen recursos suficientes para rehabilitarlas, por lo que el Estado y la Federación asumirán buena parte del esfuerzo.

Ahí está la verdadera apuesta.

Si esa misma intensidad llega a las colonias del norte, del sur y de la periferia, donde cada temporada de lluvias las calles parecen pistas de motocross, cambiará la conversación.

Cuando el vecino de una colonia olvidada pueda decir que, gracias a un simple dibujo en una hoja blanca y cuatro firmas más, dejó de brincar todos los días para llegar a su casa, será un triunfo.

Si Armenta y su equipo lo consiguen, habrán ganado mucho política y socialmente.

  1. Tiempo al tiempo.