La Hacienda Santo Cristo en Atlixco Puebla

Bienvenido a nuestra visita virtual guiada por la Hacienda Santo Cristo, una de las joyas históricas de Atlixco. Imagina que acabas de cruzar su portón de madera… nosotros seremos tus guías.

Primera parada: La entrada principal

El bullicio de la ciudad desaparece casi por completo. Frente a ti se levanta un casco de hacienda de piedra y muros gruesos, característicos de la arquitectura colonial poblana. El aire es fresco y suele estar impregnado del aroma de bugambilias, lavanda y jardines perfectamente cuidados.

Esta hacienda tiene orígenes que se remontan al siglo XVI, cuando formaba parte del enorme desarrollo agrícola del fértil valle de Atlixco. Durante siglos produjo principalmente trigo y otros granos, convirtiéndose en una de las haciendas más importantes de la región.

Segunda parada: El patio central

Caminamos sobre piedra antigua.

A nuestro alrededor aparecen:

* Arcos de cantera.

* Muros de más de un metro de espesor.

* Balcones coloniales.

* Jardines perfectamente simétricos.

Si guardas silencio unos segundos, es fácil imaginar el sonido de las carretas entrando cargadas de trigo hace más de 250 años.

Hoy este espacio se utiliza para eventos, bodas y recepciones, pero conserva la esencia del antiguo patio de trabajo de la hacienda.

Tercera parada: La antigua capilla

Nos acercamos a uno de los rincones más especiales.

En la época colonial, prácticamente todas las grandes haciendas tenían su propia capilla para los trabajadores y propietarios.

Aquí puedes observar:

* muros originales,

* detalles de cantera,

* nichos religiosos,

* una atmósfera muy tranquila.

La luz entra suavemente por las ventanas, creando un ambiente ideal para la contemplación.

Cuarta parada: Los jardines

Ahora salimos al exterior.

Aquí Atlixco presume uno de sus mayores tesoros: su clima.

Los jardines están llenos de:

* palmeras,

* jacarandas,

* bugambilias,

* flores de temporada,

* fuentes de piedra.

Quinta parada: Las habitaciones

Entramos a una de las suites.

La mezcla es interesante:

* camas King Size,

* vigas de madera,

* pisos antiguos,

* muros originales,

* decoración contemporánea.

Algunas habitaciones cuentan incluso con jacuzzi privado, combinando la historia del edificio con las comodidades de un hotel moderno.

Sexta parada: El restaurante

El comedor conserva la elegancia colonial.

Mientras observas los arcos y techos altos, puedes imaginar antiguos banquetes de hacendados.

Actualmente el restaurante ofrece cocina poblana y regional con ingredientes del valle de Atlixco, reinterpretando recetas tradicionales.

Séptima parada: El Spa

Algo que no existía hace siglos es el moderno Spa.

Un poco de historia

Mientras caminamos hacia la salida, vale la pena recordar que esta propiedad pasó por distintos propietarios a lo largo de los siglos. Tras el declive del sistema de haciendas y el reparto agrario del siglo XX, la finca fue dividida y posteriormente restaurada con gran cuidado, respetando gran parte de su arquitectura original. Hoy está catalogada como monumento histórico y funciona como hotel, restaurante y sede de eventos.

Antes de despedirnos…

Desde algunos puntos de la hacienda, cuando el cielo está despejado, se alcanza a apreciar la silueta del majestuoso volcán Popocatépetl, un recordatorio de que Atlixco se encuentra en uno de los valles más hermosos de Puebla.