
La elección de 2027 en Puebla ya entró en el terreno del juego de las percepciones.
Aunque septiembre está marcado como la fecha prevista para que Morena defina a sus candidatos a las presidencias municipales, podrían retrasarse los tiempos.
La dirigencia nacional tiene primero una tarea mucho más compleja: procesar la selección de candidaturas para las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027.
Son 277 aspirantes que deberán superar filtros, revisiones y encuestas antes de cualquier definición.
Con esa carga política resulta difícil pensar que las decisiones sobre cientos de presidencias municipales caminarán sin ajustes y pronto.
No existe un anuncio de aplazamiento, pero tampoco sería extraño que Morena recorra algunas definiciones locales para privilegiar primero las gubernaturas y, posteriormente, las diputaciones locales y federales.
Mientras ese reloj sigue corriendo, otro ya comenzó a marcar el tiempo.
El de las percepciones.
La última semana dejó el primer ejemplo.
Diversos actores políticos comenzaron a difundir fotografías levantándole la mano a Gabriela «La Bonita» Sánchez.
Bastó eso para que en redes sociales aparecieran versiones sobre un supuesto destape rumbo a la alcaldía de Puebla.
Pero conviene recordar algo.
A Gaby le levantan la mano desde mucho antes de que existiera cualquier especulación electoral.
Es campeona mundial de boxeo y esa imagen la ha acompañado durante toda su carrera.
Se la levantaron réferis, promotores, autoridades deportivas y políticos de distintas épocas.
Incluso Rafael Moreno Valle Buitrón aparece en una fotografía similar.
La diferencia es que él mismo salió a dejar claro que mantiene vivas sus aspiraciones políticas y que no se baja de ninguna contienda.
De los demás, nadie ha declarado oficialmente un respaldo.
Solo quedó la fotografía.
En los corrillos políticos la lectura es una: las imágenes buscaron instalar una narrativa antes de que Morena siquiera llegue a la etapa de las encuestas.
Aún falta un ratito y todos juegan sus juegos.
Tiempo al tiempo.
Sin una sola duda
La captura del presunto responsable del asesinato del periodista Josué Martínez Contreras es un paso importante, pero no el último.
En un crimen que sacudió a Puebla y agravió a todo el gremio, la Fiscalía tiene la obligación de construir un caso sólido, con pruebas irrefutables, sin prisas ni cabos sueltos.
La justicia no puede descansar únicamente en una detención; debe llegar a una sentencia que despeje cualquier duda sobre el autor material, el móvil y la posible participación de otras personas.
Solo así habrá justicia para Josué.
Tiempo al tiempo.