¿Cuándo se pierde la brújula?

Como lo hemos dicho en anteriores columnas; Cuando un gobernante se pierde de la realidad, significa que existe una desconexión severa entre sus decisiones, discursos y percepciones, y las necesidades, problemas y situaciones reales que vive la ciudadanía. Este fenómeno implica que el líder actúa basado en creencias propias, dogmas o una «burbuja» informativa, ignorando las evidencias del descontento o las crisis sociales. ¿qué pasa con esta desconexión? Primero: Pérdida de Legitimidad y Confianza: Se produce una erosión de la confianza social, lo que lleva a cuestionar la capacidad del gobernante para seguir al frente del poder. Algo que ha sucedido muy rápido en la mayoría de la población Cholulteca. Creación de una «Burbuja» o «Cámara de Eco»: El líder se rodea de asesores que solo le dicen lo que quiere escuchar, lo que le impide recibir información objetiva sobre lo que realmente pasa en el municipio y su caja de resonancia es su grupo de funcionarios y lamebotas con lo único que pueden ver es con los anteojos guindas y así perciben el municipio y no hay alguien mejor o que escuchar que a sus correligionarios la desconexión del Pueblo y de que gobiernan para todos: El gobernante no entiende ni siente las dificultades de la gente, provocando que sus políticas sean ineficaces o contraproducentes. Negación de Datos y Hechos: Se alteran o niegan informaciones, estadísticas oficiales o evidencias públicas que contradicen su narrativa, incluso aquellas provenientes de sus propias bases de datos. Mejor ejemplo la fuga del reo del CERESO de Cholula. Soberbia o «Hubris» (Desmesura): El poder genera un «efecto embriagador» que hace al líder sentirse infalible, perdiendo el sentido del ridículo o la prudencia al actuar. Y lo hemos visto cuando con la investidura del poder municipal se participa en lo bailes, talvez no conciben que gobiernan ciento treinta mil habitantes y no todos son carnavalearos; Priorización de la Agenda Política sobre la Social: El gobierno municipal se enfoca en mantener su imagen, ganar adeptos e ignorar a los que no piensan como ellos, lugar de resolver problemas urgentes como la inseguridad o el bacheorisis económica. En resumen, un gobernante perdido en la realidad se convierte en un «estorbo» para la gobernanza en lugar de un solucionador, lo que a menudo conlleva a crisis de gobernabilidad, descontento social y, finalmente, al rechazo popular.

Pareciera un asunto menor la fuga de un reo, pero la justificación por parte de las autoridades locales es muy infantil, ya que la maquinaria del Gobierno del Estado se les vino encima al declarar que si no pueden que no administren ni cuiden el penal, luego la reacción de sus seguidores atacando a los críticos diciendo que a la Expresidenta Lola Parra también se les fugo, lo que es cierto es que se trae un desorden admirativo que no se ha atendido ya que si faltan custodios que se ha gestionado o intervenido para solucionar este problema, desde cuando lo sabía y no hicieron nada; las ocurrencias siguen a la orden del día, se inauguró el alumbrado de la pista de ciclismo de San Diego Cuachayotla y está  funcionando perfectamente el único de talle es cuando se prende el alumbrado es cuando esta ciclopista está cerrada y por consiguiente solo se desperdicia energía eléctrica sin ningún fin. En fin, que no se quejen porque la realidad los está alcanzando y el descontento por lo menos a su movimiento ya está siendo evidente y los problemas crece la inseguridad, los eventos descoordinados cuando la procesión se junta con un evento motorizado, no existe gobierno o solo se rigen por ña fiesta y el trabajo hasta después.