Therians: la identidad animal que sacude a la juventud digital

En plena era de la hiperconectividad, un fenómeno hasta ahora confinado a nichos digitales ha emergido con fuerza y curiosidad pública: los llamados therians, individuos que afirman sentir una conexión profunda con animales no humanos, ya sea en lo espiritual, psicológico o emocional. Lo que comenzó en los foros de internet de los años 90 hoy se ha viralizado en plataformas como TikTok con miles de videos que muestran a jóvenes entrando “en su animal interior”.

El término proviene de la palabra therianthropy, que en su raíz griega fusiona therion (bestia) con anthropos (humano), y describe la experiencia subjetiva de identificarse con una especie animal sin implicar una transformación física literal. La mayoría de ellos no creen literalmente que sean otro animal biológico, sino que sienten, describen o interpretan esa conexión como parte de su identidad interna profunda.

Medir la prevalencia de los therians es difícil, dado que no existen censos oficiales ni definiciones científicas estandarizadas. Sin embargo, varios estudios en contextos de comunidades en línea ofrecen algunas aproximaciones:

Entre 5% y 20% de los participantes en encuestas realizadas en convenciones y foros relacionados con la cultura furry se identificaron como therians, con muestras más recientes alrededor del 7%.

Las muestras suelen incluir a personas que también forman parte del fandom furry, aunque muchos therians no se consideran furries.

En encuestas comunitarias no científicas de foros therian, la mayoría de participantes reportan prácticas como el “shift” (experiencias subjetivas de cambio hacia sensaciones o comportamientos animales) y actividades como “quadrobics” (moverse a cuatro patas), pero estos datos reflejan más la cultura interna que una medida poblacional global.

Algunos medios aseguran que 0.05% de la población mundial —equivalente a unos 40 millones de personas— podría identificarse con el fenómeno, cifra que circula en artículos virales sin respaldo académico riguroso, pero que ilustra la atención mediática que ha alcanzado la temática.

No hay datos oficiales consistentes sobre edad o género, pero encuestas no representativas sugieren:

Muchas experiencias de autoidentificación surgen en la infancia y adolescencia (8-18 años).

En censos comunitarios se ha observado una mayoría femenina, aunque estos datos provienen de muestras pequeñas y parciales.

Una proporción significativa de participantes reporta experimentar “phantom limbs” o sensaciones corporales no presentes, y vínculos emocionales o psicológicos intensos con sus theriotypes (el animal con el que se identifican), aunque esto no implica creencias delirantes.

El fenómeno ha generado debates que trascienden lo anecdótico y tocan temas culturales, psicológicos y sociales:

Medios y opinión pública suelen presentar a los therians como una “moda” o curiosidad viral, aunque expertos señalan que la identificación no implica patología ni necesariamente trastornos mentales.

La viralización en redes ha provocado tanto admiración por la expresión de identidades alternativas como rechazo y burla, sobre todo entre sectores que no comprenden la diferencia entre identificación simbólica y delirio literal.

Casos aislados de comportamiento problemático —como incidentes que involucran agresiones menores asociados a la imitación animal— han amplificado la cobertura mediática, aunque no representan la experiencia de la mayoría de therians.

El fenómeno therian evidencia una intersección entre identidad, comunidad digital y cultura juvenil que desafía las categorías tradicionales de pertenencia social. Aunque su prevalencia real sigue siendo una incógnita estadística, los datos disponibles muestran que no se trata de un grupo homogéneo ni necesariamente patológico, sino de una diversidad de individuos que encuentran en esta narrativa una forma de explorar su relación con la humanidad, la naturaleza y la propia identidad.

Mientras los medios continúan viralizando comportamientos llamativos, el reto real para la investigación social y psicológica es comprender las motivaciones, experiencias subjetivas y contextos de apoyo o estigmatización que rodean a este fen.