
¿Hemos logrado la independencia? para saberlo primero tendríamos que desmenuzar el origen etimológico: cualidad de no depender de nadie o de no estar colgado de otra cosa; un poco imposible desde el concepto social que nos interconecta; y sin embargo en un sentido más puro sabiendo que tenemos que conquistar una autonomía para un desarrollo personal y social ¿qué tanto hemos avanzado como país? ¿hasta dónde otros pueden luchar por la independencia nacional?
No demeritando a todas las personas que lucharon por nuestra independencia y que sacrificaron su vida, su fortuna, su forma de vivir, sus propios intereses por buscar un bien mayor social y se logro ser un país independiente y, sin embargo; ¿alguien más puede luchar por la libertad del otro?, o ¿todo es un quehacer diario de conciencias, de esfuerzos por no ser absorbidos?, la tarea de conocer la cultura, mejorar lo social y determinar una esencia que nos identifique y destaque como nación.
¿Y cómo se puede perder la independencia en un mundo globalizado que quiere alienar? cuando la aspiración ya no es destacar lo propio, sino aspirar a ser como otras naciones ¿seguimos siendo independientes?, o fue más fácil convencernos que lo propio era lo que se rechazaba y lo ajeno es a lo que se debe aspirar. Algunos dicen que el nacionalismo no es la solución, pero tampoco el rechazo de lo que nos identifica como nación, en realidad la independencia, así como se logro se puede perder por la falta de un autoconcepto o por rechazar la cultura nacional, hay muchas cosas que corregir, también muchísimo que destacar de esta nación.
Esto no es una cuestión de nacionalidad por fronteras, es una defensa de lo que nos enorgullece como mexicanos, va más allá de nuestro color de piel, de nuestros símbolos patrios o de nuestro hermoso territorio, es la historia de un pueblo que a pesar de todo se niega a morir, siendo el único que puede defender esa independencia desde el autoconocimiento de su ser.