
Por: Gemma GRACIAN
Mis queridas y queridos lectores mientras las Cholulas continúan creciendo en desarrollos inmobiliarios, plazas comerciales y proyectos urbanos, existe un tema que sigue esperando atención prioritaria: la inversión en educación.
San Pedro Cholula y San Andrés Cholula son municipios reconocidos por su riqueza histórica, cultural y turística. Sin embargo, detrás de esa imagen de prosperidad existen escuelas públicas que enfrentan diariamente carencias de infraestructura, mobiliario insuficiente, mantenimiento limitado y falta de espacios adecuados para el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes.
La educación no debe entenderse únicamente como la responsabilidad de los gobiernos estatal y federal. Los municipios también desempeñan un papel fundamental mediante el fortalecimiento de la infraestructura escolar, la mejora de accesos seguros, el alumbrado público en zonas escolares, programas de prevención, becas, actividades culturales y deportivas, así como el apoyo permanente a las instituciones educativas.
Resulta inevitable preguntarse si el presupuesto destinado a educación realmente responde a las necesidades de una población que crece año con año. En muchas instituciones, los padres de familia continúan organizando colectas para reparar salones, pintar aulas, adquirir equipo o mejorar espacios que deberían recibir apoyo institucional.
La educación representa una de las inversiones públicas con mayor impacto social. Cada peso destinado a mejorar las condiciones de aprendizaje se traduce en mejores oportunidades, mayor competitividad y una reducción de problemáticas sociales como la violencia, la deserción escolar y la desigualdad.
Las Cholulas albergan una importante comunidad universitaria y miles de estudiantes provenientes de distintas regiones del estado y del país. No obstante, el desarrollo educativo debe comenzar desde la educación básica, donde se forman las habilidades y valores que definirán el futuro de las nuevas generaciones.
Invertir en educación también significa apostar por la innovación, la tecnología y la capacitación docente. Las escuelas requieren acceso a herramientas digitales, conectividad, laboratorios funcionales y programas que preparen a los estudiantes para enfrentar un mundo cada vez más competitivo.
Más allá de los discursos, la ciudadanía espera acciones concretas. La educación no puede ser un tema secundario dentro de las prioridades gubernamentales ni limitarse a ceremonias de inicio de cursos o entrega simbólica de apoyos. Se requieren diagnósticos permanentes, presupuestos transparentes y proyectos de largo plazo que garanticen condiciones dignas para aprender.
El futuro de las Cholulas dependerá, en gran medida, de las oportunidades que hoy se brinden a sus estudiantes. Apostar por la educación no es un gasto: es la inversión más inteligente para construir municipios más seguros, más competitivos y con mayores oportunidades para todos.