
Por: Miriam Baleón Flores.
Pareciera que venimos cargados de ciertas características que nos hacen tener determinadas habilidades, hay personas que por su complexión fisica se les podría facilitar prácticar algún deporte, o por el tamaño de su sancada correr un maraton, o algunas otras que con sus largos dedos podría tener ventaja para tocar algun instrumento y no es que otras personas no puedan, es que la biología nos otorga ciertas ventajas.
La evolución ha jugado un camino que traza la sobrevivencia de las especies más fuertes y de los miembros más aptos de cada especie, en ocasiones por mucho que luchemos con lo social la biología nos otorga un cuerpo con determinadas características, en el caso de las mujeres tenemos un maravilloso cuerpo que realiza su magia y crea la vida de otros seres humanos, este gran don muchas veces nos jugo en contra porque en el embarazo nos volvemos vulnerables y aunque no todas vivimos los embarazos de la misma manera, parece que esta hermosa cualidad a trazado nuestro destino.
Pero por primera vez en la historia de manera masiva los individus se comienzan a cuestionar si quieren ser padres o madres, hace algunas generaciones ni siquiera era algo que se pudiera cuestionar egendrar era destino y quien no lo hacia era tachado socialmente.
Ahora solo queda cuestionar que esta maravillosa habilidad no todas o todos la quieren y la biología de cada ser humano ya no marca su destino, hemos abierto el abanico de posibilidades por una simple razón, no estabamos tan conformes o ya no era reconocido socialmente como algo magnifico el ser padre o madre, ahora las mujeres quieren salir del rol y muchos hombre también, consideran que biología no es destino exploran lo que es mejor para ellos y ellas y determinan que quieren hacer de su vida.
Si bien nuestro cuerpo nos otorga ciertas facilidades estamos en una era en que queremos explorar los roles que nos dijeron no nos estaban permitidos, para probablemente regresar a otros roles sin buscarlos.